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Rafting en las aguas heladas del Corcovado

RaftingEl río corre indómito y veloz por la Patagonia andina, surge del lago Vintter en la cordillera, baja por un verde y frondoso valle del sur de Chubut, cruza a Chile y desemboca en el Océano Pacífico. Tiene tres nombres y uno de ellos se lo da el pueblo de Corcovado, donde una pronunciada pendiente cargada de saltos, remolinos, meandros, remansos y explosiones de espuma y agua transparente lo convierten en el sitio ideal para el rafting.

PuebloCorcovado es una apacible villa de montaña, oculta entre cerros de cumbres nevadas y cubiertos de bosques de añosos cipreses, ñires, maitenes y otros árboles nativos, con exóticos lupines que tiñen de violeta sus caminos y valles. La paz del lugar, que parece sólo alterada por el canto o el aleteo de los pájaros y las ramas que mece el viento, se combina con la adrenalina de la lucha del hombre contra los elementos, en este caso las aguas embravecidas, remo en mano y desde un gomón.

KayakLos otros dos nombres del río son el mapuche Carrenleufú (Río de aguas verdes, en castellano), que es el mismo del valle en que está el pueblo, y Palena, como lo llaman en Chile, ya que el Vintter es un lago binacional que del lado trasandino tiene esa denominación. El río de los tres nombres comienza su descenso desde ese lago, a unos 900 metros sobre el nivel del mar, y recorre unos 240 kilómetros hasta el Pacífico.

ZONA DE RÁPIDOS

RaftingAl pasar por Corcovado, el único pueblo ubicado sobre sus márgenes, el río ofrece rápidos para rafting de niveles 2, 3 y 4, por lo que cada año llegan más visitantes de diversos países a ese confín de la Patagonia andina, atraídos por el desafío.

Entre las escarpadas costas de rocas filosas y tonalidades varias -rojizas, grises, verdosas, azuladas- hay una playa de guijarros llamada Balneario del Puente de Hierro, desde donde parten las balsas inflables y kayaks que son arrastrados por la fuerza del agua a lo largo de unos 15 kilómetros, en un recorrido que demanda cerca de dos horas.Lupinos El trayecto se concreta en ese tiempo gracias a la baquía de los guías timoneles y al esfuerzo de los turistas convertidos en tripulación,que impiden que el bote se dañe o quede atascado entre rocas y troncos.

La mayoría de las embarcaciones de colores vivos, generalmente rojas, naranjas o amarillas, se destacan sobre las superficie transparente que refleja el color del cielo. Las aguas viran al azul oscuro en las partes profundas, dejan ver el fondo pedregoso en las zonas playas  y se ornamentan de penachos blanco níveo con la espuma en las zonas de rápidos.

KayakEl deshielo de primavera se intensifica en el verano y, además del lago Vintter que desborda en el Corcovado, este curso de agua también recibe afluentes de los cordones de Poncho Moro y de La Toba, como los ríos Hielo, Frío y Greda, además de numerosos arroyos de montaña e hilos de agua. La suma de estas cargas aumentan su caudal durante el estío y, consecuentemente, su fuerza, lo que suma grados de dificultad a este dinámico deporte.

RaftingLa actividad es vertiginosa pero segura, ya que en cada balsa va un guía especializado en seguridad en el río, primeros auxilios, rescate en aguas de montaña y RCP (Respiración cardiopulmonar).
El gomón es acompañadopor un kayak de seguridad a cargo de un baqueano y los pasajeros llevan los obligatorios trajes de neoprene, cascos, chalecos salvavidas y chaqueta secas.

El uso del río para rafting comenzó hace doce años, por parte de gente de la zona, pero “desde hace seis la ofrecemos al turismo con todas las regulaciones que establece Prefectura Naval y entidades internacionales de esta actividad”, contó a CSM Omar Ceballos, titular de Corcovado Rafting y pionero en estas excursiones en el pueblo.

RaftingAños atrás, esas normas regían sólo para los prestadores turísticos, pero no para los particulares que poseyeran una embarcación, quienes podían practicar rafting por su cuenta. Desde el verano de 2013, por una ordenanza oficial, “todo el que practique rafting, aunque sea particular, tiene que tener la balsa o el bote matriculado por Prefectura y debe contar con un guía autorizado”, aclaró Ceballos.

EL PASEO

Puente de HierroA poco de partir de Puente de Hierro, la balsa comienza a sacudirse y ladearse, lo que genera algarabía entre los pasajeros, que reman hacia atrás o adelante, según las órdenes del guía, y así avanzan entre paredes de piedra con altos árboles que se sujetan con raíces incrustadas en las grietas, sauces llorones que se inclinan hacia el agua y matorrales floridos de retamas amarillas y lupinos.

RaftingEl primer rápido es el de La Corredera, donde los de menos experiencia guardan un tenso silencio al ser envueltos por su bramido y otros gritan de placer o para tranquilizarse cuando el agua inunda la balsa y les enfría los pies unos segundos pese al neoprene que cubre el cuerpo, para luego escurrirse por el piso.
Después se llega al rápido del Puente Caído, que los pasajeros lo afrontan con más tranquilidad, ya que es similar al anterior; Raftingpero pronto se está ante el más difícil, el Superman, llamado así porque “siempre alguien vuela del bote -como el superhéroe-, pero no hay peligro”, comentó Ceballos.

Nadie cayó de la balsa en que iba CSM, pero desde el bote vecino una persona salió despedida y se iba flotando entre los rápidos. Aunque debido al susto no se ajustó a la actitud recomendada previamente por los guías -especialmente no perder la calma- fue fácilmente rescatada y pronto siguió remando sonriente río abajo.

biguáTodo el trayecto es a pura adrenalina y desde el bote que salta, gira, rebota contra grandes piedras y se hunde parcialmente para volver a salir a flote, se ven pasar con rapidez las costas, a veces de roca pelada o cubiertas de matorrales. La balse dejá atrás, con inusitada rapidez, árboles, laderas y rocas que sobresalen del lecho, con algunos grandes pájaros que reposan indiferentes al vertigo de los humanos y, si éstos hacen mucho barullo, levantan vuelo y se alejan unos metros.

El Corcovado tiene unos tramos profundos donde no hay saltos ni sobresaltos, en los que el bote se desliza suavemente y permite observar aves posadas sobre las piedras y ramas, como patos biguá, bandurrias y martín pescador. Desde la borda se pueden ver algunas truchas o salmones que nadan cerca de la superficie, ya que el río es también ideal para la pesca.

RíoEn algunos puntos, el cauce se estrecha y queda encajonado en una alta quebrada con paredes perpendiculares al agua, que son los pozones de La Estaca, Bajo Medina y La Suerte, éste en referencia a que allí se pescan grandes salmones del Pacífico.

El cuarto rápido es La Costeleta, donde la balsa hace honor al nombre y se pone de costado como si fuera a volcar. Luego se entra en El Rulo, que es de bajo riesgo, donde los turistas tienen la posibilidad de tirarse al agua y cruzarlo flotando para ser levantados más adelante, algo que muchos aceptan con entusiasmo.

ríoSi el día está despejado, el sol patagónico pega fuerte sobre la piel, por lo que conviene utilizar siempre la chaqueta seca sobre el neoprene. Estas dos prendas acumulan calor y la primera sensación del chapuzón es la del shock helado del agua; pero pronto el cuerpo se relaja y es posible disfrutar de una placentera flotada varias decenas de metros, que pasan pronto por la rapidez de la corriente, hasta volver a subir al bote.

RíoEl paseo termina en la playa de Puente de Cemento, desde donde los visitantes son retornados al pueblo en un vehículo, para disfrutar de un almuerzo en la sede de Rafting Corcovado, en caso de contratar el servicio completo.

Éste es uno de los pocos ríos que nace en Argentina y desemboca en el mar chileno, por estar en una región donde la línea fronteriza no fue definida por el sistema de la divisoria de aguas ni de altas cumbres, sino por un plebiscito en 1902, en el que los pobladores eligieron ser parte de Argentina.

PESCA

PescaLa geografía, flora y fauna de Corcovado son ideales para otras múltiples actividades, como trekking, rappel, avistajes de flora y fauna -especialmente aves- y cabalgatas, aunque en el río se destaca la pesca. Este curso de agua tiene variadas posibilidades de pesca, con truchas marrones de gran porte y salmones del Pacífico que no pesan menos de 8 kilogramos.

PescaCeballos y su gente también arman salidas de pesca, aunque a diferencia del rafting hay que organizarlas con anticipación, ya que los guías proveen el equipo a los pescadores. La pesca puede ser tanto en ríos como en los numerosos lagos de la región, en este caso con botes semirrígidos.

Valle TrevelinPara hospedarse, Corcovado cuenta con un pequeño hotel y unos pocos establecimientos rurales y cabañas, por lo que los turistas que realizan excursiones de una jornada se alojan generalmente en Trevelin, que es la urbe más cercana, a unos 70 kilómetros, o Esquel, a 100. El camino desde cualquiera de estas ciudades es en gran parte de tierra o ripio en buen estado, cuando no llueve, y a través de vistosos y floridos valles, siempre con altas montañas nevadas como telón de fondo.-

 

Gustavo Espeche ©rtiz

(Derechos reservados)

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